miércoles, 4 de marzo de 2009

...de un ataque imprevisto.

Ayuda!... necesito ayuda, no puedo más que implorar en este momento, imploro consuelo, grito desde mis adentros, pido fuerzas... ya no las tengo, mi grito no puede salir... Terror, me abraza nuevamente... no! NO! yo quiero zafarme... busco otros pensamientos, pero todos tienen relación con recuerdos, recuerdos de dolor... noo! se me ensucian los buenos momentos... ¡Peste repugnante! ¡asqueroso dolor! ¡¿cómo puedo echarte?! ¡¿cómo puedo limpiarme?! si he tejido con el mismo hilo mi alegría y mi dolor.

No hay comentarios: